domingo, 14 de agosto de 2011

Segundo y tercer intento


El primer intento con la imagen generadora fue todo un fracaso. Ahora, proponiéndome realizar un mejor trabajo, generé dos historias; la primera, tratando de mejorar el ejercicio pasado, la segunda, intentando realizar con otra fotografía una mejor narración:

1)Exploración sensorial:Luego de miles de kilómetros, de rodar y recorrer carreteras, trochas y puentes, está ahí, estacionado, presto siempre para transportar miles de traseros grandes, chicos, flatulentos, hambrientos, sanos, arrugados, suaves y duros. Este anciano guerrero que huele a tierra, mugre y frenos, tiene la misma pintura con la que salió de fábrica, una desafortunada combinación de tonalidades pastel que después de mucho tiempo ha creado identidad y se han convertido en un símbolo… reconocido hasta en la capital.

Junto a él, bajo su aura protectora, unas botas agrietadas por al menos 5 piesitos que poseyeron anteriormente su interior, se clavan sobre la tierra siempre fértil, siempre agradecida y noble. Días sin bañarse le dan ese aroma natural a cuerpo, a juegos acumulados y noches frías bajo cobijas sudorosas, algo así como el queso rancio. Sus delicados dedos, perfectamente formados, se pelean por sacar un moco o por meterse por esos agujeros que dejan los tornillos que caen del automotor. Pegajosos e inquietos, están genialmente conectados por la naturaleza a ese cerebro rápido y tímido, a esos ojos llenos de fuego y a cuanto ellos deseen tocar, sentir o romper.


Hace frío, pero el sol de altura calienta de a pocos las extremidades tiesas por el viaje. Pronto se prenderá el motor, gritará el conductor, se montarán los traseros, los mercados y las gallinas, y en un pequeño rincón olvidado, invisible para aquellos de cortos ojos, una chaqueta roja seguirá su camino, rumbo a no sé dónde, pero feliz de sentir el viento pasar por sus orejas congeladas… el destino es una preocupación que por ahora no importa.

Disociación:

El niño no está solo… vive con un grupo de niños como él, del mismo rango de edad. El bus no es para el transporte de nadie… en realidad sirve como hogar para la tribu de niños ladrones. El bus está varado a dos kilómetros de la carretera principal por dónde transitan buses de servicio público y autos.

El grupo de niños está liderado por anciano, un antiguo soldado que después de haber combatido por las armas no sabe cómo más ganarse la vida que con violencia. En la foto el niño mira con picardía el botín del día… comida, ropa, dinero, gallinas.

Especulación dramática:

La comunidad de niños que en vez de asistir al colegio académico estudian y viven en la chiva del crimen, son atendidos amablemente por el anciano, que pese a las condiciones de vida decentes que les da, se aprovecha de ellos. Este adulto mayor se especializa en recoger a los infantes de pueblos cercanos… pequeños que no desean vivir más con sus padres o que simplemente no tienen familia ni hogar.

Estos ladrones se suben al transporte público que está cerca en una carretera y con ayuda del viejo, asaltan a los pasajeros. También asaltan casas, campos de comida, supermercados de veredas y transeúntes… todos unos delincuentes.

Los niños no la pasan mal con este sistema de vida. Si bien saben vagamente que lo que hacen no está bien socialmente, es difícil pedirles que hagan una reflexión moral sobre sus actividades ilícitas. Ellos sólo quieres pasar buenos ratos y al vivir y trabajar juntos se unen mucho entre ellos. Ahora su mayor deseo es convertirse en una familia y lo han logrado. Lo único que necesitan de ahora en adelante es ser una familia, tal vez la única razón que hasta ese momento les ha dado la vida para vivir por algo… por el otro.

Todo marcha excelentemente hasta que en un atraco a un bus, el anciano se da cuenta que la policía les ha puesto una emboscada y que los van a rodear. En un hábil movimiento, deja a dos de los niños en el bus a cargo del robo como chivos expiatorios para que los agentes tengan con qué distraerse y los capturen a ellos, llevándose a los otros. Dentro de los niños detenidos por la policía está el mejor amigo de este pequeño que aparece en la foto, el protagonista de la historia y desde quién se viven la mayoría de los hechos, desde su mirada, desde sus sentimientos y sensaciones.

A llegar a la chiva, el jefe de la banda, molesto por la redada, se mete en el automotor y deja a los infantes durmiendo afuera con el frío de la noche. Exhausto, triste y hambriento, el niño de la chaqueta roja se da cuenta que el viejo no los quiere realmente y que sólo los usa para sus cometidos.

Con la ayuda de los niños más grandes que sabían manejar, logran en una mañana mientras el anciano estaba fuera de la chiva, prenderla, y se la llevan, dejando el espacio vacío para cuando el viejo vuelve al hogar. Sin darse por vencido, este zorro recorrido llama a la policía y da el reporte de una chiva robada por una banda criminal infantil. Con lo que no contará el jefe de la banda es que hábilmente los chicos se debían y dejan el automotor lejos del alcance policial.

Años más tarde, la familia de chicos ya ha crecido… ahora viven diferente. Siguen viviendo en la misma chiva que desde aquel día no volvió a prender y quedó inmortalizada en la mitad de la tierra de nadie y con el pueblo más cercano a varis kilómetros. Se los ve trabajando juntos, como un equipo, todos cohesionados, ordenados, atentos. Ahora roban ganado, y esa es la última escena… montan a las reses en un camión y abandonan el lugar.

Story line:Tras encontrarse abandonados a su suerte, un antiguo soldado recluta a los niños huérfanos de un pueblo para lograr sus cometidos criminales. Viviendo al interior de una chiva abandonada que usa como hogar y centro de operaciones, la banda criminal asalta casas, buses y transeúntes. Luego de un incidente en una de las operaciones, los niños se dan cuenta del poco interés que representan para el anciano. Indignados, los infantes deciden robarse la chiva y tomar el rumbo de sus vidas por sus manos.2)Exploración sensorial:Existe una relación entre ellos dos, pero algo de tensión… las cosas no aparentan estar bien. El vínculo que posiblemente los una es el perro, can siempre fiel y único lazo que mantiene una relación que no marcha, que tiende a acabarse. ¿Podrían ser hemanos? Tal vez, pero no lo creo… más bien parecen una pareja de esposos que llevan mucho tiempo el uno con el otro. Ya los besos no saben igual, la indiferencia es el pan de cada día y el desprecio por el otro crece a medida que cada uno busca un camino que no incluye al otro.
Él, aburrido, mira hacia otro lado, posiblemente a otra mujer, una que si le guste físicamente. El bocado del emparedado que tiene en las manos anda dando vueltas hace unos minutos en su boca… parece que no tiene ganas de comer. Ella se limita a fumar uno de los 20 cigarrillos del día, mientras mira indiferente hacia la realidad como siempre lo ha hecho. La emoción, el fuego que se vivió hace años cuando aún había deseo por el otro, se ha apagado.

Es un Camel, un tabaco rudo y seco que se mete por los pulmones ya podridos. El humo cubre todo el ambiente, mientras él, cansado de decir tantas veces lo mucho que odia el humo del cigarrillo, lo aspira acostumbrado. Un quiebre, una fisura, y todo se romperá, los recuerdos ya no servirán para sostener este edificio fisurado.

Vuelvo con lo de la tensión… es fuerte, invisible, poderosa. Existe una tensión asesina… pero eso hace parte de otra parte del ejercicio. Por ahora, decir que si antes hubo amor, ahora el sentimiento se aproxima más al odio.

Disociación:Ella lo quiere matar. Aunque parece indiferente, su mente a todo momento piensa en la forma de deshacerse de ese bulto que tiene al lado. Su olor se le parece ya al de la mierda, y cada vez que sale desnudo del baño siente ganas de vomitar. Lo odia… odia sus pedos, su mal aliento, sus frases inoportunas, pero lo que más odia es que le esté siendo infiel, no porqué lo ame, sino porque con eso destruyó el último residuo de respeto que le tenía… para ella, el es el culpable de que haya desperdiciado 15 años de su vida.
Mientras tanto, el aprovecha cuanta oportunidad tiene para acostarse con las amigas de su esposa, con las vecinas o con las colegialas que buscan viejos como él para que las saquen a pasear. Hace tiempo que no invita a su esposa a salir de noche, porque es aburrida, gorda, ya está fa y sólo fuma, ni habla.

Ya han hablado del divorcio, pero no lo han podido concretar porque no han decidido quién se queda con el perro, así que para no pagar abogados, prefirieron estar juntos hasta que ese Coli poco fino se muera. Ocasionalmente tienen sexo… pero son relaciones sin amor, todo remitido a las necesidades del cuerpo, nada más. Ella siempre está pensando en cómo matarlo, él, en cómo abandonarla y llevarse al perro.

Pese a la historia de asesinato, odio y muerte que subyace a la historia, siento el ambiente del relato bajo un aire humorístico, dónde dos personajes patéticos y fracasados en el amor y la vida, se odian, pero ni siquiera eso pueden hacerlo bien. Ella intentará matarlo muchas veces, el escapársele y cansarla y hacer que se vaya de la casa y se olvide del Coli, pero ninguno de los dos ha podido.

Alguna paradoja debería de estar dentro en esta narración.

Especulación dramática:

Si, son dos esposos con 15 años de matrimonio. Cuando ella se da cuenta de que él le es infiel, trata de matarlo de muchas maneras diferentes, pero de alguna manera, su estúpida ignorancia frente a las intenciones asesinas de su esposa le ayuda a evadir todos los intentos mal perpetrados. Un veneno en el café del desayuno, aceite en la ducha, un cable eléctrico escondido en la bañera, o las 15 horas de seño descontrolado para que su corazón enfermo se reventara… y nada de eso funcionó.

Sin embargo, debe haber un climax, un momento en el cual se despierte este instinto asesino, porque debe haber algo que desate la pulsión de la mujer. Desde el principio todo debe andar mal, pero se remite al odio y la indiferencia. Sin embargo, cuando ella se da cuenta de que él le es infiel, luego de la introducción al corto, es cuando se desata su furia.

Desde este punto, el entenderá otra cosa sobre el cambio de actitud de su esposa (ella tiene cara de Silvia…. él de Ramón). Ramón creerá que ella busca recomponer las cosas, y su visible amabilidad fingida la interpretará con su actitud desprevenida como que está volviendo la Silvia de la cual se enamoró.

Confundido, mientras ella trata de envenenarlo, él comienza a responderle… poco a poco, la redescubre. Como toda mujer, es un enigma completo, pero vuelve a disfrutar de su complejidad, de su misteriosa actitud. Habrá tiempo en algún punto en el cuál ella se dé cuenta de que tal vez no lo ha podido matar porque en el fondo lo quiere, y él de que ha sido un estúpido de engañarla, cuando ella era lo que siempre había querido cuando su rostro no estaba cubierto de arrugas.

Rebrota un amor tardío a los 50 años… una noche mágica sella el momento con un baile suave donde un contacto visual, casi eléctrico hace que sus ojos se cierren lentamente mientras sus bocas se acercan ante un inevitable beso.

Al otro día, el aire, el ambiente siempre tenso ha cambiado… se respira tranquilidad, y una extraña complicidad los reúne, los junto y hace que se vuelvan a amar. De alguna forma estúpida que aún no es momento de pensar, él muere y ella se percata al instante del accidente, del suceso.

Es trágico. Cuando lo quiso muerto, él la volvió a enamorar y revivió de su frío corazón el calor perdido por los años; cuando al fin se dio cuenta de que quería pasar el resto de sus días despertando al lado de ese asqueroso aliento… el destino se lo lleva.

Lo llora y se siente mal por haberlo querido muerto… pero lo recuerda con tanto amor que se jura no olvidar que él es y será el amor de su vida. El final debería ser en el funeral… Silvia lo llora en silencio y con una paz interna que le ha dado el reflexionar y saber que no tuvo la culpa en su muerte. Ella se voltea y ve a otras 2 mujeres desconsoladas llorando: son sus amantes. Ella se rie y dice pasito: “desgraciado… ¡te odio! –risa malévola- al menos me quedé con el perro”. Fin.

Story line:

Una pareja de esposos está mal en su matrimonio y deciden separarse. Lo único que lo impide es su perro. Cuando ella se da cuenta que él le es infiel, trata de asesinarlo, mientras él busca escaparse con el perro, pero los dos fracasan muchas veces. En ese proceso, se vuelven a enamorar. En el climax del amor, en un accidente estúpido al fin él muere y ella lo llora en el funeral junto a sus amantes. Ella se ríe… lo sigue queriendo. Ella se quedó con el perro.

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