El método de la imagen generadora ha sido fundamental en el desarrollo curricular del curso. En esta ocasión, se nos pidió que trabajáramos en casa. El reto radicaba en generar a partir de una fotografía, los siguientes elementos:
- Exploración sensorial: realizar un acercamiento descriptivo a lo que explícitamente existe.
- Disociación: retomar los elementos explícitos del gráfico y conectarlos con información implícita y creada por el alumno con el objetivo de imaginar situaciones que no son visibles a primera instancia.
- Especulación dramática: aterrizar las ideas generadas en el paso anterior y especular dramáticamente hacia una posible trama de la historia.
- Story line: corto párrafo de no más de 5 líneas que da cuenta de todo el desarrollo temático de la historia, esto es: introducción o planteamiento del problema, nudo o desarrollo del problema, y desenlace o solución del problema. Cabe anotar que esta simple estructura narrativa no es tan sencilla como se describió en este apartado, pero de todas formas es un buen comienzo para hacerse a la idea del objetivo del ejercicio.
Primer intento:

Exploración sensorial:
Luego de miles de kilómetros, de rodar y recorrer carreteras, trochas y puentes, está ahí, estacionado, presto siempre para transportar miles de traseros grandes, chicos, flatulentos, hambrientos, sanos, arrugados, suaves y duros. Este anciano guerrero que huele a tierra, mugre y frenos, tiene la misma pintura con la que salió de fábrica, una desafortunada combinación de tonalidades pastel que después de mucho tiempo ha creado identidad y se han convertido en un símbolo… reconocido hasta en la capital.
Junto a él, bajo su aura protectora, unas botas agrietadas por al menos 5 piesitos que poseyeron anteriormente su interior, se clavan sobre la tierra siempre fértil, siempre agradecida y noble. Días sin bañarse le dan ese aroma natural a cuerpo, a juegos acumulados y noches frías bajo cobijas sudorosas, algo así como el queso rancio. Sus delicados dedos, perfectamente formados, se pelean por sacar un moco o por meterse por esos agujeros que dejan los tornillos que caen del automotor. Pegajosos e inquietos, están genialmente conectados por la naturaleza a ese cerebro rápido y tímido, a esos ojos llenos de fuego y a cuanto ellos deseen tocar, sentir o romper.
Hace frío, pero el sol de altura calienta de a pocos las extremidades tiesas por el viaje. Pronto se prenderá el motor, gritará el conductor, se montarán los traseros, los mercados y las gallinas, y en un pequeño rincón olvidado, invisible para aquellos de cortos ojos, una chaqueta roja seguirá su camino, rumbo a no sé dónde, pero feliz de sentir el viento pasar por sus orejas congeladas… el destino es una preocupación que por ahora no importa.
Especulación dramática
La comunidad de niños que en vez de asistir al colegio académico estudian y viven en la chiva del crimen, son atendidos amablemente por el anciano, que pese a las condiciones de vida decentes que les da, se aprovecha de ellos. Este adulto mayor se especializa en recoger a los infantes de pueblos cercanos… pequeños que no desean vivir más con sus padres o que simplemente no tienen familia ni hogar.
Estos ladrones se suben al transporte público que está cerca en una carretera y con ayuda del viejo, asaltan a los pasajeros. También asaltan casas, campos de comida, supermercados de veredas y transeúntes… todos unos delincuentes.
Los niños no la pasan mal con este sistema de vida. Si bien saben vagamente que lo que hacen no está bien socialmente, es difícil pedirles que hagan una reflexión moral sobre sus actividades ilícitas. Ellos sólo quieres pasar buenos ratos y al vivir y trabajar juntos se unen mucho entre ellos. Ahora su mayor deseo es convertirse en una familia y lo han logrado. Lo único que necesitan de ahora en adelante es ser una familia, tal vez la única razón que hasta ese momento les ha dado la vida para vivir por algo… por el otro.
Todo marcha excelentemente hasta que en un atraco a un bus, el anciano se da cuenta que la policía les ha puesto una emboscada y que los van a rodear. En un hábil movimiento, deja a dos de los niños en el bus a cargo del robo como chivos expiatorios para que los agentes tengan con qué distraerse y los capturen a ellos, llevándose a los otros. Dentro de los niños detenidos por la policía está el mejor amigo de este pequeño que aparece en la foto, el protagonista de la historia y desde quién se viven la mayoría de los hechos, desde su mirada, desde sus sentimientos y sensaciones.
A llegar a la chiva, el jefe de la banda, molesto por la redada, se mete en el automotor y deja a los infantes durmiendo afuera con el frío de la noche. Exhausto, triste y hambriento, el niño de la chaqueta roja se da cuenta que el viejo no los quiere realmente y que sólo los usa para sus cometidos.
Con la ayuda de los niños más grandes que sabían manejar, logran en una mañana mientras el anciano estaba fuera de la chiva, prenderla, y se la llevan, dejando el espacio vacío para cuando el viejo vuelve al hogar. Sin darse por vencido, este zorro recorrido llama a la policía y da el reporte de una chiva robada por una banda criminal infantil. Con lo que no contará el jefe de la banda es que hábilmente los chicos se debían y dejan el automotor lejos del alcance policial.
Años más tarde, la familia de chicos ya ha crecido… ahora viven diferente. Siguen viviendo en la misma chiva que desde aquel día no volvió a prender y quedó inmortalizada en la mitad de la tierra de nadie y con el pueblo más cercano a varis kilómetros. Se los ve trabajando juntos, como un equipo, todos cohesionados, ordenados, atentos. Ahora roban ganado, y esa es la última escena… montan a las reses en un camión y abandonan el lugar.
Story line
Tras encontrarse abandonados a su suerte, un antiguo soldado recluta a los niños que no tienen familia para lograr sus cometidos criminales. Viviendo al interior de una chiva abandonada a algunos kilómetros de una carretera principal, y usándola como hogar y centro de operaciones, la banda criminal asalta casas, buses y transeúntes. Pero el anciano no le interesan los niños y al verse acorralado por la policía los entrega a algunos para escaparse. Indignados, los infantes deciden robarse la chiva y tomar el rumbo de sus vidas por sus manos.
0 comentarios:
Publicar un comentario